¿Qué clasificaciones de resistencia al fuego existen para los elementos de sectorización?
A la hora de plantear un plan completo de protección contra incendios en cualquier instalación, es importante conocer las características del lugar y los riesgos existentes en cada caso. De esa forma se podrá elaborar un plan completo y personalizado, con los sistemas más adecuados para el lugar y con elementos que tengan las clasificaciones de resistencia al fuego más adecuadas.
Pero ¿sabes a qué nos referimos cuando hablamos de resistencia al fuego? En este artículo se explican todos los detalles que hay detrás de este concepto y qué debes tener en cuenta para la correcta protección contra incendios de tu instalación.
¿Qué aprenderás en este artículo?
- ¿Qué es realmente la resistencia al fuego?
- ¿Cómo se clasifica la resistencia al fuego en el mundo de la sectorización contra incendios?
- ¿Qué significa el EI 120? ¿A qué hace referencia la numeración detrás de cada categoría?
¿Qué es realmente la resistencia al fuego?
Aunque en muchas ocasiones se confunde este concepto con el de “reacción al fuego”, es importante entender que ambas expresiones hacen referencia a 2 características distintas (aunque igual de importantes) dentro del sector de la protección contra incendios.
La norma UNE EN 13501-1, entiende por “reacción al fuego”:
“La reacción al fuego, no confundir con la resistencia al fuego, corresponde a la capacidad de un producto o de un elemento de contribuir o no al desarrollo del fuego.”
Por otro lado, la norma UNE EN 13501-2 define “resistencia al fuego” como:
“Capacidad de un elemento de cumplir, durante un periodo de tiempo, la estabilidad al fuego, la estanqueidad o integridad al fuego, el aislamiento térmico y/u otras funciones exigibles, especificadas dentro de la norma de ensayo”.
Pero tras entender ambos conceptos, es importante responder a una pregunta fundamental…
¿Cómo se clasifica la resistencia al fuego en el mundo de la sectorización contra incendios?
A la hora de evaluar este concepto en un sistema de sectorización de incendios, es importante ser consciente de que existen diferentes clasificaciones que debemos tener en cuenta.
Es cierto que la antigua normativa española diferenciaba solo 2 grupos, denominados con las siglas RF y PF. Pero con la entrada del siglo XXI, Europa presentó la ya mencionada UNE EN 13501-2, que ayudaba a unificar la normativa de los diferentes países y armonizar las clasificaciones y sus nomenclaturas.
Con esa normativa en la mano, podemos destacar hasta 3 clasificaciones distintas que afectan a los sistemas de sectorización y compartimentación (es decir, a aquellos elementos que actúan como barreras ante un incendio). Estas clasificaciones son las siguientes:
E (Integridad)
Dentro de este grupo se encuentran aquellas barreras capaces de impedir el paso de las llamas, el humo o los gases desde la cara expuesta al incendio al otro lado. Esto permite evitar la propagación del fuego de la zona afectada a la contigua y proteger así los materiales lejos del incendio de esas llamas, ese humo y esos gases previamente mencionados.
EI (Integridad + Aislamiento térmico)
En esta categoría entran aquellos productos que, además de evitar la propagación de las llamas, el humo o los gases, son capaces de evitar también el traspaso de temperatura. Funcionan como aislantes térmicos e impiden traspasar el calor elevado a las zonas contiguas, evitando que cualquier material fuera de la zona afectada entre en combustión y que las personas puedan sufrir daños físicos.
En esta categoría entran aquellos productos que, además de evitar la propagación de las llamas, el humo o los gases, son capaces de evitar también el traspaso de temperatura. Funcionan como aislantes térmicos e impiden traspasar el calor elevado a las zonas contiguas, evitando que cualquier material fuera de la zona afectada entre en combustión y que las personas puedan sufrir daños físicos.
Un ejemplo de solución con esta clasificación son las cortinas cortafuegos irrigadas MFBI EI-180, sistemas diseñados para ofrecer integridad y aislamiento térmico durante 180 minutos, permitiendo mejorar la sectorización contra incendios en aquellos espacios donde se requiere una elevada resistencia al fuego
EW (Integridad + Radiación térmica reducida)
Por último, existe esta tercera clasificación conocida habitualmente como EW. Esta categoría protege de las llamas además de limitar la radiación térmica. Toda barrera podrá cumplir esta categoría siempre y cuando el flujo radiante sea inferior a 15 kw/m2 a un metro de la superficie opuesta al fuego. Esto permitirá reducir el riesgo de combustión de los materiales dentro de una distancia, pero las personas podrán verse afectadas por las altas temperaturas. Esta clasificación resulta especialmente relevante en determinadas soluciones como las cortinas cortafuegos EW, diseñadas para limitar la propagación del fuego y controlar la radiación térmica en aplicaciones donde no se requiere aislamiento térmico completo.
¿Qué significa el EI 120? ¿A qué hace referencia la numeración detrás de cada categoría?
En muchas ocasiones podremos encontrar cada una de las 3 categorías ya mencionadas junto a un número y es importante saber qué significa esa numeración. Para entenderlo debemos saber que todas las categorías tienen como medida básica el tiempo de resistencia: protegerán más o menos dependiendo del tiempo que consigan resistir a las llamas, a la temperatura o a la radiación térmica en cada caso.
Para conocer ese tiempo máximo, se suelen realizar ensayos previos a los productos antes de salir al mercado. Y la numeración corresponde a los minutos que ese elemento estudiado es efectivo para proteger contra los incendios. A máxima numeración, más tiempo de protección.
La correcta interpretación de las clasificaciones de resistencia al fuego es fundamental para seleccionar los sistemas de protección pasiva más adecuados según las necesidades de cada instalación. Cada proyecto presenta unas características específicas y requiere analizar aspectos como la distribución del espacio, el nivel de riesgo o los requisitos normativos aplicables para garantizar una sectorización eficaz frente a un posible incendio.
Por ello, contar con una consultoría para la protección contra incendios permite definir la solución más adecuada, asegurando que cada sistema cumpla con las prestaciones necesarias y contribuya a mejorar la seguridad del edificio durante toda su vida útil.
¿Necesitas asesoramiento para elegir la solución de protección contra incendios más adecuada para tu proyecto? Nuestro equipo de especialistas puede ayudarte. Hablemos.
Bibliografía
- AENOR. (2007). UNE-EN 13501-1:2007+A1:2010. Clasificación en función del comportamiento frente al fuego de los productos de construcción y elementos para la edificación. Parte 1: Clasificación a partir de datos obtenidos en ensayos de reacción al fuego. Asociación Española de Normalización (AENOR).
- AENOR. (2009). UNE-EN 13501-2:2009+A1:2010. Clasificación en función del comportamiento frente al fuego de los productos de construcción y elementos para la edificación. Parte 2: Clasificación a partir de los datos obtenidos en ensayos de resistencia al fuego, excluidas las instalaciones de ventilación. Asociación Española de Normalización (AENOR).