Detectores de incendios: tipos y función en las cortinas cortafuegos y de humo
Los detectores de incendios permiten identificar señales como la presencia de humo, el aumento de temperatura o la aparición de una llama. Al detectar una situación de alarma, envían una señal al sistema de control del edificio para que se pongan en marcha las acciones programadas en el proyecto de protección contra incendios.
Entre estas acciones puede encontrarse el despliegue de las cortinas cortafuegos o de las cortinas móviles para el control de humos. Sin embargo, el detector no suele accionar directamente la cortina: normalmente transmite la alarma a una central, que procesa la señal y ordena la maniobra correspondiente al cuadro de control.
La elección entre un detector de humo, de calor o de llama dependerá del riesgo, de las características del espacio y de las condiciones ambientales. No existe una única tecnología adecuada para todos los edificios.
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¿Qué aprenderás en este artículo?
- Qué sistemas existen para detectar un incendio.
- Cuáles son los principales tipos de detectores.
- Qué diferencias hay entre los detectores de humo y de calor.
- Cómo interviene la detección en el despliegue de las cortinas.
- Qué diferencias existen entre una cortina cortafuegos y una cortina de humo.
- Qué normativa regula los sistemas de detección y control.
¿Qué sistemas existen para detectar un incendio?
Los sistemas automáticos de detección pueden utilizar distintas tecnologías según la manifestación del incendio que deban identificar. Las tres categorías principales son:
- Detectores de humo.
- Detectores de calor.
- Detectores de llama.
También existen soluciones multisensoriales que combinan distintas tecnologías para analizar más de una variable. Su utilización puede ayudar a adaptar la detección al riesgo y a las condiciones específicas de cada entorno.
Los dispositivos de detección forman parte de un sistema más amplio. Además de los detectores, una instalación puede incorporar equipos de control e indicación, pulsadores manuales, dispositivos acústicos o visuales, fuentes de alimentación y módulos de entrada y salida.
«El RIPCI establece, entre otros requisitos, que el equipo de control debe permitir identificar la zona en la que se ha activado un detector o pulsador. También exige que el diseño, la instalación, la puesta en servicio y el uso del sistema sean conformes con la UNE 23007-14.»
Fuente: boe.es
Tipos de detectores de incendios
Cada tipo de detector responde a una manifestación diferente del incendio. Su selección debe basarse en el comportamiento previsto del fuego, las características constructivas, la actividad desarrollada y las posibles interferencias ambientales.
Detectores de humo
Los detectores de humo responden a partículas o aerosoles generados durante un proceso de combustión o pirólisis.
Pueden ser adecuados cuando se necesita identificar el incendio en una fase temprana, antes de que se produzca un aumento significativo de la temperatura. Su eficacia depende, entre otros factores, de que el humo alcance el elemento sensor y de que no existan condiciones ambientales capaces de provocar alarmas no deseadas.
Entre las principales tecnologías se encuentran:
Detectores puntuales de humo
Se instalan en puntos determinados del espacio protegido y generan una señal cuando las partículas llegan a su cámara de detección.
La UNE-EN 54-7 contempla detectores puntuales que funcionan mediante luz difusa, luz transmitida o ionización.
Detectores lineales de humo
Utilizan un haz óptico entre un emisor y un receptor, o entre un emisor-receptor y un reflector. La alarma se genera cuando el humo reduce la intensidad del haz por encima del límite establecido.
Esta tecnología puede utilizarse en determinados espacios de gran volumen, altura o superficie en los que la instalación de detectores puntuales resulte menos adecuada.
Los detectores lineales que utilizan un haz óptico se encuentran recogidos en la UNE-EN 54-12.
Detectores de humo por aspiración
Extraen muestras de aire a través de una red de tuberías y las transportan hasta una unidad de análisis.
La configuración de la red y la sensibilidad del sistema permiten adaptar la detección a espacios con requisitos específicos. La norma de referencia recogida por el RIPCI para estos equipos es la UNE-EN 54-20.
Para profundizar específicamente en estas tecnologías, puede consultarse el contenido de Tecnitex sobre tipos, normativa y funcionamiento de los detectores de humo.
Detectores de calor o temperatura
Los detectores de calor responden a una determinada condición térmica. No todos se activan a la misma temperatura ni emplean el mismo criterio de funcionamiento, por lo que no debe establecerse un único valor de activación para todos los equipos.
Se pueden distinguir principalmente dos tipos:
Detectores de temperatura fija
Generan una señal cuando el elemento sensor alcanza las condiciones térmicas correspondientes a su clase y configuración.
La temperatura concreta de respuesta depende del dispositivo seleccionado. Por esta razón, la elección debe realizarse de acuerdo con las condiciones habituales del espacio y con la evolución térmica prevista en caso de incendio.
Detectores termovelocimétricos
Analizan cómo evoluciona la temperatura a lo largo del tiempo. Pueden generar una alarma cuando identifican un incremento térmico compatible con los parámetros para los que han sido diseñados.
No debe generalizarse una única velocidad de incremento para todos los detectores termovelocimétricos, ya que el comportamiento dependerá de la clase y de las especificaciones del equipo.
Los detectores puntuales de calor se encuentran regulados por la UNE-EN 54-5.
Detectores de llama
Los detectores de llama identifican la radiación emitida por una combustión. Según la tecnología utilizada, pueden detectar:
- Radiación infrarroja, IR.
- Radiación ultravioleta, UV.
- Una combinación de radiación infrarroja y ultravioleta, IR/UV.
Su utilización suele estar vinculada a riesgos concretos en los que la llama puede aparecer rápidamente y resultar visible para el sensor.
«La selección debe tener en cuenta el tipo de combustible, las posibles interferencias, el campo de visión y las características del proceso protegido. Los detectores puntuales de llama están contemplados en la UNE-EN 54-10»
Fuente: boe.es
Detector de humo o detector de calor: ¿cuál utilizar?
No existe un detector universalmente mejor. La tecnología debe seleccionarse según las características del riesgo y del espacio protegido.
Los detectores de humo pueden proporcionar una señal temprana cuando las partículas procedentes de la combustión alcanzan el sensor de manera fiable. Los detectores de calor pueden valorarse cuando las condiciones ambientales dificultan la utilización de detectores de humo o pueden generar señales no deseadas.
| Criterio | Detector de humo | Detector de calor |
|---|---|---|
| Condición detectada | Partículas o aerosoles relacionados con la combustión. | Una temperatura determinada o una evolución térmica concreta. |
| Ventaja principal | Puede detectar el incendio antes de que se produzca un incremento térmico importante. | Puede resultar adecuado cuando existen interferencias ambientales para la detección de humo. |
| Limitación principal | Puede verse afectado por polvo, vapor, aerosoles o humos habituales del proceso. | Puede responder después, al necesitar que los efectos térmicos alcancen el sensor. |
| Entorno de aplicación | Espacios en los que la presencia de humo sea anómala y pueda identificarse de manera fiable. | Entornos en los que la detección de humo pueda verse condicionada por la actividad habitual. |
| Integración con las cortinas | La alarma es procesada por la central conforme a la secuencia programada. | La alarma es procesada por la central conforme a la secuencia programada. |
Esta comparación no debe interpretarse como una regla automática. Que un espacio presente vapor, polvo o aerosoles no significa necesariamente que deba instalarse un detector térmico. También puede ser necesario modificar la ubicación, seleccionar otra tecnología, utilizar detección multisensorial o establecer una lógica de confirmación.
La decisión debe quedar justificada en el proyecto de protección contra incendios.
¿Qué papel desempeñan los detectores en las cortinas cortafuegos y de humo?
El sistema de detección no funciona de forma aislada. Su misión es identificar la condición de incendio y comunicarla para que los diferentes sistemas del edificio ejecuten las maniobras previstas.
En una instalación con cortinas móviles, la detección puede formar parte de la secuencia que ordena su despliegue. El detector genera la señal, la central la procesa y el cuadro de control gestiona el movimiento de la cortina.
La secuencia concreta dependerá de la matriz de causa y efecto, es decir, de la programación que relaciona cada señal de entrada con las acciones que deben realizar los sistemas conectados.
Secuencia de detección, control y despliegue
1. Estado de espera
En condiciones normales, la cortina móvil permanece recogida en su cajón o alojamiento.
El sistema de control puede supervisar su posición, su estado y determinadas condiciones de funcionamiento.
2. Detección de una condición de incendio
El detector identifica la presencia de humo, una condición térmica o una llama, dependiendo de la tecnología instalada.
A continuación, genera una señal de alarma.
3. Transmisión de la señal
La señal se envía al equipo de control e indicación o a la central de detección de incendios.
La central identifica la zona afectada y comprueba la lógica programada para ese escenario.
4. Ejecución de la matriz de causa y efecto
La central determina qué acciones deben ejecutarse como consecuencia de la alarma.
Según el proyecto, estas acciones pueden incluir:
- Activación de alarmas acústicas o visuales.
- Envío de una orden a los cuadros de control.
- Despliegue de determinadas cortinas.
- Puesta en marcha de sistemas de extracción.
- Apertura de aireadores o entradas de aportación.
- Cierre de otros elementos de compartimentación.
- Comunicación con sistemas de gestión o supervisión.
5. Despliegue de la cortina
El cuadro de control recibe la orden y gestiona el movimiento de la cortina hasta la posición definida para el escenario de incendio.
Las soluciones de Tecnitex incorporan funciones de control de posición y estado de las barreras, además de sistemas de alimentación auxiliar en determinadas configuraciones.
6. Supervisión de la maniobra
El sistema comprueba el estado de los componentes y detecta posibles incidencias o averías.
El mantenimiento reglamentario de los sistemas para el control de humos contempla, entre otros aspectos, la comprobación de las señales de alarma y avería y de su interacción con el sistema de detección de incendios.
7. Restablecimiento del sistema
Una vez gestionada la emergencia y restablecida la condición de alarma, el sistema debe seguir el procedimiento de reposición definido para la instalación.
El retorno de la cortina a su posición de espera puede depender de la configuración del cuadro, de la central y de la lógica establecida en el proyecto. Antes de completar la reposición deben comprobarse la ausencia de alarmas o averías activas y el estado seguro del sistema.
¿Todas las cortinas se activan mediante un detector?
No. Es necesario diferenciar entre las cortinas móviles y las barreras fijas.
Cortinas móviles
Permanecen recogidas durante el funcionamiento normal del edificio y se despliegan cuando reciben la orden correspondiente desde el sistema de control.
En este caso, la detección puede intervenir directamente en la secuencia automática de activación.
Barreras de humo fijas
Se encuentran permanentemente en su posición de servicio. Por tanto, no necesitan desplegarse cuando se produce una alarma.
Su función consiste en delimitar depósitos de humo o en canalizar los gases hacia las zonas previstas para su evacuación. Tecnitex dispone de sistemas textiles estáticos diseñados para crear este tipo de depósitos o canales.
Aunque una barrera fija no necesite una orden de despliegue, forma parte del sistema general de control de humos y debe coordinarse con los demás elementos previstos en el proyecto.
Diferencias entre cortinas cortafuegos y cortinas de humo
Las cortinas cortafuegos y las barreras para el control de humo pueden integrarse con los sistemas de detección y control, pero no desempeñan exactamente la misma función.
Cortinas cortafuegos
Las cortinas cortafuegos están destinadas a limitar la propagación del incendio y contribuir a la compartimentación del edificio.
Cuando son móviles, permanecen recogidas para mantener abiertos los espacios y se despliegan al recibir la orden correspondiente. Tecnitex define sus cortinas cortafuegos como sistemas textiles móviles destinados a la compartimentación en sectores de incendio.
Cortinas para el control de humo
Las cortinas para el control de humo son pantallas textiles fijas o móviles diseñadas para canalizar, contener o limitar el desplazamiento de los gases generados durante el incendio.
Pueden utilizarse para:
- Crear depósitos de humo.
- Canalizar los gases hacia los puntos de extracción.
- Limitar el desplazamiento del humo hacia otras zonas.
- Contribuir al funcionamiento del sistema de control de humo y calor.
Por tanto, no debe afirmarse de forma general que una cortina de humo sectoriza el fuego de la misma manera que una cortina cortafuegos. Cada solución dispone de una función, clasificación y comportamiento específicos.
Ejemplo de funcionamiento en un espacio diáfano
En un edificio con un gran espacio abierto, como un atrio, el proyecto puede establecer una secuencia coordinada entre el sistema de detección, las cortinas móviles y los equipos de control de humos.
Cuando un detector identifica una condición de incendio, transmite la alarma a la central. Esta reconoce la zona afectada y ejecuta la matriz de causa y efecto correspondiente.
La central puede enviar una orden a los cuadros de control para que las cortinas móviles desciendan hasta la posición definida. En el caso de las barreras de humo, el despliegue puede contribuir a delimitar un depósito y a canalizar los gases hacia los sistemas de evacuación.
Al mismo tiempo, pueden activarse aireadores, extractores mecánicos, sistemas de aportación de aire y dispositivos de alarma.
El detector empleado dependerá de las condiciones reales del espacio. La detección de humo puede facilitar una respuesta temprana cuando las partículas se identifican de manera fiable. Si la actividad habitual genera interferencias, el proyecto deberá valorar otras tecnologías o estrategias de detección.
El elemento determinante no es únicamente el tipo de detector, sino la coordinación entre todos los componentes del sistema.
Normativa aplicable a los detectores y a las cortinas
La normativa que debe aplicarse dependerá del uso del edificio, del tipo de instalación y de la solución proyectada.
Código Técnico de la Edificación
El Documento Básico DB-SI establece las reglas y procedimientos destinados a cumplir las exigencias básicas de seguridad en caso de incendio en los edificios incluidos en su ámbito de aplicación.
Entre otros aspectos, regula las condiciones relativas a la propagación del incendio, la evacuación, la intervención de los bomberos y las instalaciones de protección contra incendios.
Reglamento de Seguridad Contra Incendios en los Establecimientos Industriales
Los establecimientos industriales deben atender al Reglamento de Seguridad Contra Incendios en los Establecimientos Industriales aprobado por el Real Decreto 164/2025.
Este reglamento sustituyó al anterior RSCIEI aprobado mediante el Real Decreto 2267/2004, que quedó derogado con efectos desde el 10 de mayo de 2025.
El actual RSCIEI contempla tanto los sistemas automáticos de detección como los sistemas para el control de humos y calor cuando su instalación resulte exigible.
Reglamento de instalaciones de protección contra incendios
El Real Decreto 513/2017, por el que se aprueba el RIPCI, establece los requisitos aplicables a los equipos y sistemas de protección contra incendios.
Entre las normas que recoge se encuentran:
- UNE-EN 54-5, para detectores puntuales de calor.
- UNE-EN 54-7, para detectores puntuales de humo.
- UNE-EN 54-10, para detectores puntuales de llama.
- UNE-EN 54-12, para detectores lineales de humo.
- UNE-EN 54-20, para detectores de humo por aspiración.
- UNE-EN 54-13, para la compatibilidad de los componentes.
- UNE 23007-14, para la planificación, diseño, instalación, puesta en servicio, uso y mantenimiento de los sistemas de detección y alarma.
Para las barreras que forman parte de un sistema de extracción de calor y humos, el RIPCI exige el marcado CE conforme a la UNE-EN 12101-1.
Esta norma establece especificaciones para las barreras de control de humo, pero no determina por sí sola qué tipo de detector debe utilizarse. La selección de la detección debe resolverse dentro del diseño general del sistema.