03 / 07 / 2026 / Fuego y humos

Errores comunes en la sectorización contra incendios

Descubre qué es la sectorización contra incendios y los errores comunes que no debes cometer en materia de incendios.

La sectorización contra incendios es un aspecto determinante en el diseño y la ejecución de cualquier proyecto de edificación. Su correcta resolución requiere que las decisiones adoptadas en fase de proyecto se mantengan de forma coherente durante la obra y a lo largo de la vida útil del edificio.

En la práctica, muchos incumplimientos no derivan de un único fallo evidente, sino de decisiones parciales, modificaciones no revisadas o falta de coordinación entre los distintos agentes implicados. En este artículo se revisan los errores comunes en la sectorización contra incendios y las pautas técnicas para prevenirlos.

¿Qué aprenderás en este artículo?

  • Qué es la sectorización contra incendios y por qué es clave en la seguridad del edificio 
  • Normativa aplicable a la sectorización contra incendios en España
  • Principales errores en la sectorización contra incendios 
  • Cómo evitar errores en la sectorización contra incendios

Qué es la sectorización contra incendios y por qué es clave en la seguridad del edificio  

La sectorización contra incendios es la disposición planificada de elementos constructivos y sistemas de cierre que dividen un edificio en áreas independientes frente al fuego y el humo. Cada una de estas áreas debe mantener unas prestaciones determinadas durante un periodo concreto, de acuerdo con las exigencias aplicables al proyecto.

Un sector de incendio no debe entenderse como una simple división física entre espacios. Se trata de una envolvente completa formada por paramentos verticales, forjados, huecos de comunicación, pasos de instalaciones y encuentros constructivos. Todos estos puntos deben responder de forma coherente para que la delimitación mantenga su función cuando se produce un incendio.

Objetivo de la sectorización: limitar la propagación del fuego y del humo

El objetivo principal de la sectorización es contener el incendio dentro del área donde se origina y evitar que alcance de forma prematura otros sectores del edificio. Para ello, los elementos separadores deben impedir el paso de las llamas, los gases calientes y, cuando corresponde, reducir la transmisión de temperatura hacia la cara no expuesta.

La limitación de la propagación interior permite disponer de un margen de tiempo para la evacuación de las personas, la activación de los sistemas de protección contra incendios y la intervención de los equipos de emergencia.

El humo también forma parte de este planteamiento. En un incendio, los gases calientes pueden desplazarse rápidamente por espacios diáfanos, falsos techos, patinillos, huecos verticales o comunicaciones entre plantas. Por este motivo, la estrategia de sectorización debe coordinarse con las soluciones de control de humos previstas en el edificio, especialmente en recintos de gran volumen o pública concurrencia.

Diferencia entre sectorización, compartimentación y protección pasiva contra incendios

La compartimentación contra incendios es el criterio de diseño mediante el cual se define cómo se divide el edificio para limitar la propagación interior. Parte del análisis del uso, la configuración arquitectónica, la ocupación, las actividades desarrolladas y las condiciones de riesgo de cada zona.

La sectorización constituye la aplicación práctica de esa compartimentación. Se materializa mediante sectores de incendio delimitados por elementos constructivos capaces de responder frente al fuego. Cada sector debe quedar correctamente cerrado en todos sus límites, incluidos los puntos donde existen puertas, registros, conductos, instalaciones o soluciones móviles.

La protección pasiva contra incendios engloba los sistemas y elementos que permiten mantener esa separación sin requerir una actuación manual durante la emergencia. Dentro de este ámbito se encuentran los cerramientos resistentes al fuego, las puertas cortafuegos, los sellados de penetraciones, las juntas lineales, los conductos protegidos y las cortinas cortafuegos. 

Normativa aplicable a la sectorización contra incendios en España y normativa de protección contra incendios 

La normativa aplicable a la sectorización contra incendios varía según el uso, la actividad y la configuración del establecimiento. Este marco determina aspectos como la superficie de los sectores de incendio, la resistencia al fuego de sus elementos delimitadores, el tratamiento de los locales de riesgo y las medidas de protección vinculadas a cada caso.

 CTE DB-SI en edificios no industriales 

El Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio del Código Técnico de la Edificación establece las exigencias de seguridad en caso de incendio aplicables a los edificios no industriales y parte de una premisa clara: “se limitará el riesgo de propagación del incendio por el interior del edificio”. A partir de esta exigencia, la sección SI 1 recoge las condiciones de compartimentación en sectores de incendio, la resistencia al fuego de los elementos separadores y las características de determinadas comunicaciones entre sectores.

RSCIEI en establecimientos industriales

El Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales, aprobado mediante el Real Decreto 164/2025, regula las condiciones de seguridad contra incendios en este tipo de actividades. En su definición de protección pasiva, el reglamento señala que su finalidad incluye “impedir o retrasar su propagación”, vinculando directamente los requisitos constructivos con la limitación del incendio dentro del establecimiento industrial.

RIPCI y su relación con los sistemas de protección contra incendios

El Reglamento de instalaciones de protección contra incendios, aprobado por el Real Decreto 513/2017, regula el diseño, la instalación, el mantenimiento y la inspección de los equipos, sistemas y componentes que forman parte de la protección activa contra incendios. Su ámbito incluye, entre otros, los sistemas de detección y alarma, abastecimiento de agua, extinción, señalización y determinados sistemas vinculados al control de humo y calor.

¿Por qué es un error aplicar una normativa que no corresponde al uso del edificio?

La aplicación de una normativa ajena al uso real del inmueble puede generar criterios incorrectos para la superficie de los sectores, la resistencia al fuego de los elementos delimitadores o las medidas de protección requeridas. La clasificación no puede basarse únicamente en la denominación general del edificio, ya que un mismo complejo puede albergar actividades con condiciones de riesgo diferentes.

Un inmueble con oficinas, zonas de producción, almacenamiento, expedición de mercancías y áreas de atención al público no presenta un único escenario de incendio. Cada zona cuenta con una actividad concreta, una carga de fuego determinada, una ocupación prevista y una relación específica con los recorridos de evacuación. La sectorización tiene que responder a esa distribución funcional.

Principales errores en la sectorización contra incendios 

Los errores en la sectorización contra incendios aparecen cuando alguno de los elementos que delimitan un sector no mantiene la prestación prevista frente al fuego y al humo. La continuidad del sector depende de muros, forjados, puertas, sellados, instalaciones, falsos techos y encuentros constructivos.

No definir correctamente los sectores de incendio desde la fase de proyecto

Este error aparece cuando los sectores de incendio se incorporan al proyecto una vez definida la distribución arquitectónica y las instalaciones. En ese momento, pueden existir patinillos, huecos, falsos techos o pasos de instalaciones que atraviesan los límites previstos entre sectores.

La sectorización queda entonces resuelta mediante detalles parciales o soluciones adaptadas durante la obra. Los límites de cada sector deben estar identificados en plantas, secciones y detalles constructivos para reflejar su continuidad en todos los elementos que forman la envolvente.

Calcular mal la superficie máxima de los sectores de incendio

El cálculo incorrecto de la superficie de un sector se produce cuando se toma únicamente la superficie en planta sin analizar la configuración completa del espacio. Las dobles alturas, entreplantas, zonas comunicadas o recintos anexos pueden formar parte del mismo sector de incendio.

No tener en cuenta el uso real del edificio o de cada zona

Un edificio puede tener un uso principal y, al mismo tiempo, incluir recintos con actividades diferentes. Un inmueble de oficinas puede disponer de archivos, almacenes, aparcamientos, cuartos eléctricos o salas técnicas. Cada uno de estos espacios presenta unas condiciones de ocupación, carga de fuego e instalaciones distintas.

Ignorar la carga de fuego en zonas industriales o de almacenamiento

En instalaciones industriales y logísticas, la carga de fuego está vinculada a la cantidad, el tipo y la distribución de los materiales combustibles presentes. Cartón, plásticos, palés, textiles, embalajes, aerosoles o materias primas generan condiciones de riesgo diferentes.

La altura de almacenamiento, el sistema de estanterías, la densidad de mercancía y los procesos de producción también influyen en el desarrollo de un incendio.

Instalar cerramientos sin la resistencia al fuego adecuada

La resistencia al fuego no depende únicamente del material visible de un cerramiento. La clasificación corresponde al sistema completo, incluyendo soporte, perfiles, fijaciones, juntas, dimensiones y forma de instalación.

Utilizar cortinas cortafuegos mal mantenidas

Las cortinas cortafuegos forman parte de la compartimentación cuando cierran automáticamente un hueco entre sectores de incendio. La acumulación de obstáculos en la zona de descenso, el deterioro del tejido, la desalineación de guías, las incidencias en la alimentación eléctrica o la falta de comprobaciones funcionales pueden impedir el despliegue completo de la cortina. Cuando el cierre no alcanza su posición de incendio, el hueco queda abierto y la continuidad del sector se interrumpe.

Dejar pasos de instalaciones sin sellado 

Las instalaciones atraviesan muros y forjados mediante bandejas de cables, tuberías, conductos, canalizaciones eléctricas o sistemas de telecomunicaciones. Cada paso genera una interrupción en el elemento separador. La incorporación posterior de nuevos cables o conductos puede modificar la configuración inicial del sellado.

No sectorizar falsos techos, patinillos, conductos o huecos verticales

Los falsos techos, patinillos, conductos y huecos verticales pueden permitir la propagación de humo y gases calientes entre sectores o plantas cuando no mantienen la continuidad del elemento separador.

Romper la sectorización durante reformas 

Las reformas pueden introducir nuevos huecos, pasos de instalaciones, bandejas, puertas o redistribuciones interiores. Estas actuaciones modifican los elementos que delimitan un sector cuando atraviesan o sustituyen una solución resistente al fuego existente.

Confundir reacción al fuego con resistencia al fuego

La reacción al fuego indica cómo contribuye un material al desarrollo del incendio. En cambio, la resistencia al fuego evalúa el comportamiento de un elemento constructivo durante una exposición térmica determinada. 

No documentar correctamente las soluciones de sectorización instaladas

Los planos as built, las fichas técnicas, los informes de clasificación y los detalles de instalación permiten identificar cómo se ha resuelto cada sector de incendio. Esta documentación recoge la ubicación de cerramientos, puertas, sellados, juntas, cortinas cortafuegos y pasos de instalaciones.

Cuando no existe esta información, resulta más difícil comprobar qué solución se instaló en cada punto o analizar el efecto de una reforma posterior.

Cómo evitar errores en la sectorización contra incendios

La prevención de errores en la sectorización se basa en la definición de los sectores, la selección de los sistemas constructivos, la ejecución de los puntos singulares y el control de las modificaciones realizadas en el edificio.

Realizar un estudio previo del edificio, actividad y riesgos

El estudio previo recoge el uso de cada recinto, la ocupación, la carga de fuego, la configuración arquitectónica, los recorridos de evacuación y las instalaciones existentes. Estos datos permiten definir los límites de los sectores de incendio y los elementos que los atraviesan.

Coordinar arquitectura, ingeniería, instalaciones y mantenimiento

La sectorización interviene en los planos de arquitectura, estructura e instalaciones. Los elementos separadores se relacionan con huecos, patinillos, falsos techos, conductos, bandejas de cableado, puertas y sistemas móviles. La coordinación entre disciplinas permite identificar los encuentros constructivos antes de su ejecución. Los detalles del proyecto recogen cómo se resuelven los pasos de instalaciones, las juntas, los cierres de huecos y las conexiones entre elementos sectorizadores.

Elegir soluciones ensayadas y adecuadas al requisito de resistencia al fuego

Los sistemas de compartimentación se seleccionan según la clasificación de resistencia al fuego indicada en el proyecto. La documentación técnica de cada solución recoge sus condiciones de aplicación, como el tipo de soporte, dimensiones, fijaciones, juntas, orientación y configuración de montaje.

En grandes huecos o espacios diáfanos, las cortinas cortafuegos de Tecnitex forman parte de la solución sectorizadora cuando su clasificación, dimensiones y condiciones de instalación corresponden con las exigencias del proyecto.

Revisar la sectorización tras reformas, ampliaciones o cambios de uso

Las reformas pueden afectar a muros, forjados, puertas, falsos techos, conductos, patinillos y pasos de instalaciones. La revisión posterior analiza los elementos modificados y su relación con los límites de los sectores de incendio.

Los cambios de uso también modifican las condiciones de ocupación, carga de fuego, almacenamiento o actividad de un recinto. Estas variaciones afectan a los criterios de compartimentación definidos para el edificio.